INAUGURACIÓN DE "TORMENTARIA"

viernes, 29 de enero de 2010

El martes, día 2 de febrero de 2010 se ha inaugurado en el Palacio del Conde Luna la exposición "Tormentaria. Las máquinas de asedio: de la Antigüedad al Reino de León", que podrá visitarse hasta el día 25 de abril.


"Tormentaria" es una exposición sobre la tecnología y la ingeniería de la Antigüedad y de la Edad Media, desde la perspectiva de sitiados y sitiadores, haciendo especial hincapié en su uso por parte del Reino de León. Pero no se circunscribe a la guerra de asedio, sino que presenta una visión de cómo estas máquinas fueron el vehículo con el que los científicos de cada época aplicaron sus conocimientos.


"Tormentaria" se organiza en bloques históricos relacionados con la Antigüedad, en especial Grecia y Roma, y la Edad Media. Como epílogo aparece Leonardo como representante del Renacimiento, época que supuso el canto de cisne de estas máquinas frente a la artillería basada en la pólvora.


La exposición incluye los siguientes ingenios:

- Máquinas de asedio y aproche.

- Torres de asalto.

- Escalas de asalto (sambucas).

- Arietes.

- Grúas de asalto.

- Galerías móviles.

- Trépanos.

- Artillería neurobalística (trata de la artillería que estudia las máquinas cuyo funcionamiento se basa en la torsión de un haz de nervios o cuerdas. Por extensión se aplica a todos los ingenios anteriores al descubrimiento de la pólvora).

- Catapultas de tiro horizontal.

- Catapultas de tiro parabólico.


Asimismo se incluyen diferentes objetos: reproducciones de relieves y piezas arqueológicas, máquinas de calcular raíces cúbicas, mecanismos alternativos a los resortes de torsión, proyectiles e ilustraciones de asedios representativos de las diferentes épocas históricas.


El horario de visitas de esta exposición es de martes a domingo de 10:30 a 13:30 y de 17:00 a 20:30.

Visitas teatralizadas a cargo de la compañía "TEATRO DIADRES" los martes, jueves y sábados.

INSCRIPCIÓN PREVIA para todas las visitas en el vestíbulo del Palacio Conde Luna o llamando al teléfono 987216794.


LAS DANZAS DEL REINO: 20 de febrero, 20 de marzo y 17 de abril. 18:00 horas. PLAZA DE SANTO MARTINO. Grupo "Gratie D´Amore".


CICLO DE CONFERENCIAS (a cargo de Ricardo Chao, comisario de la exposición).


- "El Reino de León". De sus orígenes al año 1230". 19 y 26 de febrero.

- "Las máquinas de guerra y el Reino de León". 12 y 26 de marzo.

- "La tormentaria: máquinas de guerra y asedio", 16 y 22 de abril.


Estas conferencias tendrán lugar en el salón de actos del Ayuntamiento de León (calle Alfonso V), a las 20:oo horas.






CIRCUITOS CULTURALES PARA PERSONAS MAYORES

jueves, 28 de enero de 2010

La Concejalía de Cultura y Patrimonio pone en marcha el programa "Circuitos Culturales para Personas Mayores" dirigido a todas las personas mayores de nuestro municipio.

El calendario de actividades programado presenta conferencias variadas -temas de actualidad, medicina, arte, cultura, tradición popular-. Dicho calendario se completa con proyecciones cinematográficas, conciertos, recitales de poesía, representaciones teatrales, visitas a exposiciones, etc.
Para más información acudir a la Concejalía de Cultura y Patrimonio (Circuitos Culturales). Ayuntamiento de león (Edificio San Marcelo. Primera planta).

VOLUNTARIOS CULTURALES MAYORES EN MUSEOS


¿PARTICIPAS?

Si tienes más de 50 años y te apetece enseñar el patrimonio cultural, histórico, artístico y científico que se encuentra en los museos de tu ciudad, te brindamos la oportunidad de formarte en una actividad en la que tendrás la ocasión de compartir tus conocimientos con público de diversas edades.
NUESTRA HISTORIA
Este programa nace en el año 1993 con el apoyo de la Unión Europea y está promovido, dirigido y coordinado por la Confederación Española de Aulas de Tercera Edad (CEATE), entidad sin ánimo de lucro de ámbito estatal. Cuenta con la colaboración de Obra Social CAJA MADRID. Desde el inicio ha recibido también el valioso apoyo de la Federación Española de Amigos de los Museos (FEAM) y de diversas organizaciones de personas mayores. Este programa ha recibido el "Premio Extraordinario del IMSERSO 1998" y el "Premio Nacional JÚBILO 2000", y múltiples felicitaciones de instituciones públicas y privadas.
NUESTROS OBJETIVOS
El primer objetivo es consolidar una etapa más del desarrollo personal. El potencial humano y profesional de las personas mayores, jubiladas o no, es un valor que nos interesa enormemente. Pretendemos que los voluntarios mayores pongan parte de su tiempo libre en actividades relacionadas con la difusión del patrimonio de los museos. De esa manera están mejorando su bienestar personal, salud integral y calidad de vida, permaneciendo activos y útiles a la socidad a la que pertenecen.
Otro objetivo es promover y dar a conocer los museos, aumentar el número de sus visitantes individuales y grupales, y enseñar sus exposiciones permanentes y temporales a niños y jóvenes, jubilados y pensionistas, así como otros colectivos sociales alejados del disfrute de los bienes culturales.
CÓMO HACERSE VOLUNTARIO
Si quieres participar como Voluntario Cultural Mayor en este programa y enseñar algún museo de León debes acudir a la Concejalía de Cultura y Patrimonio del Ayuntamiento de León (Edificio San Marcelo) o llamar al teléfono 987878332.

Las personas seleccionadas recibirán un breve curso de formación sobre "Voluntariado Cultural, Personas Mayores y Museos" y posteriormente, serán destinadas al Museo elegido por cada voluntario según sus motivaciones y preferencias a fin de ser capacitadas sobre la exposición permanente y las materias propias de cada Museo. Más de un centenar de Museos de España, seis Catedrales, algunos Palacios, Iglesias y Monumentos histórico-artísticos, son enseñados por más de un millar de personas mayores que participan como Voluntarios Culturales en este programa. Sólo en los Museos de Madrid, más de tres millones de niños y jóvenes estudiantes y más de trescientos mil adultos y jubilados, se han beneficiado de las enseñanzas de estos Voluntarios Culturales Mayores en los últimos trece años.
En León son cuatro los Museos en los que ya está funcionando este programa: Museo de León, Museo Sierra-Pambley, La Casona de la Fundación Carriegos y Fundación Vela Zanetti.

JORNADAS DE PUERTAS ABIERTAS PALACIO CONDE LUNA

Desde su apertura, el día 18 de noviembre de 2009 hasta su clausura el 20 de enero de 2010, las Jornadas de Puertas Abiertas del Palacio Conde Luna han sido foco de interés de casi 11.000 visitantes, en su gran mayoría leoneses que esperaban con expectación la inauguración de este emblemático edificio.
En principio estaba prevista su clausura para el día 10 de enero pero, debido a la gran afluencia de visitantes, se amplió el período de visitas diez días más. En este período de ampliación, aproximadamente 1.770 personas más han podido conocer el espacio y la rehabilitación del Palacio.
En estos cincuenta días de apertura al público, además de visitas individuales, han pasado por el Palacio veintitrés grupos de asociaciones y centros de León y de otros municipios así como siete colegios e institutos con representantes de todas las edades. Entre estas asociaciones podemos destacar: la Universidad de la Experiencia, la Escuela de Adultos de Mariano Andrés, el Centro de Mayores del Crucero, etc.
Con los grupos escolares se ha trabajado con hojas didácticas como un elemento de apoyo a la explicación.
Por lo que respecta a las visitas particulares, el sector de población más representado han sido los mayores de sesenta años así como grupos de familias con niños. Por el contrario, el grupo menos representado es el de los jóvenes de entre los 18 y 30 años.
Los períodos de mayor afluencia de visitantes han sido las Navidades y los fines de semana. En estos perídos también se ha notado un mayor número de turistas, procedentes de diversas Comunidades Autónomas y, en menor medida, visitantes extranjeros procedentes de Italia, Francia, Argentina, Francia, Holanda y Reino Unido.
Las visitas han sido siempre guiadas y con una duración de aproximadamente cincuenta minutos. Normalmente estas comenzaban en el exterior del edificio para explicar la fachada y la torre renacentista, trasladándose esta explicación al interior en los días de frío y nieve. Durante el recorrido en el interior se explicaban todas las salas desnudas del palacio, acercando al visitante la historia de los Quiñones e intentando reconstruir mentalmente estos espacios en su contexto original.

UNA VISITA AL PALACIO DEL CONDE LUNA

martes, 26 de enero de 2010

El visitante que entra al Palacio Conde Luna lo hace a través de la fachada gótica de piedra que da acceso a la planta baja del denominado cuerpo gótico. En las investigaciones arqueológicas se descubrió que esta sala estaba dividida originalmente en dos ámbitos separados por un muro. El de mayores dimensiones y próximo a la puerta, funcionaría como el centro distribuidor de las diferentes partes del palacio: una puerta, hoy tapiada, daría acceso a la zona norte mientras que otra comunicaría con la parte sur, la zona restaurada del palacio. Ambas partes del palacio están estructuradas por sendos patios que actúan de espacios distribuidores de las diferentes dependencias. La estancia que nos ocupa estaba pavimentada con un empedrado en espiga de sencillo diseño. El espacio más pequeño hubo de servir de cocina como nos demuestra la gran chimenea situada en el muro occidental. Este sala conserva parte de su techumbre de madera original, de finales del s.XIV y comienzos del s.XV.





La puerta abierta en el muro meridional da acceso al patio, en origen abierto y hoy cubierto con una estructura de acero y cristal que, además de cumplir con su misión de cerramiento actúa como un elemento escultórico. La vieja estructura de madera del patio, debido al paso del tiempo, ya no ofrecía las garantías mínimas de estabilidad y se decidió su desmontado. Se han respetado las proporciones y las alturas de la anterior estructura y se han sustituido los soportes de madera por otros de acero.




La escalera del patio desemboca en la primera planta del edificio, la denominada planta noble. A través de una galería abierta hacia el oeste, el visitante accede a la llamada sala gótica, en la planta superior del cuerpo gótico. En esta sala, la más noble y lujosa de todo el palacio, se celebrarían recepciones y festejos. De hecho, en estos salones se conmemoraría la gesta de D. Suero de Quiñones, defensor del "Paso Honroso". Esta sala se calentaba con una chimenea situada en el muro occidental, aprovechando el mismo tiro que la de la cocina. A su lado, en el muro norte, se encuentra el hueco de una escalera de caracol que daría acceso, quizás, a una tribuna. Al igual que la estancia inferior, la sala gótica conserva la techumbre de alfarjes original. Las tabicas muestran los motivos heráldicos de los Quiñones y los Toledo, promotores de la primera fase constructiva del palacio. Una de las puertas de este salón, situada en el muro meridional, conserva un dintel con decoración de yeserías, las únicas encontradas in situ de todo el palacio.


Atravesando el cuerpo central, el más transformado en la época contemporánea, se accede a una galería abierta en el ángulo suroccidental del recinto amurallado, donde se pueden observar los restos del cubo que estaba situado en este lugar. En este ángulo existió una antigua torre romana cuya morfología la asemeja con la torre cuadrada que se conserva en el ángulo suroriental del recinto, la Torre de los Ponce. Esta antigua torre de la muralla y el adarve quedaron integrados en el nuevo palacio como un espacio de paseo, quizás un solarium, aprovechando su buena orientación hacia el mediodía y hacia poniente.



A continuación, el visitante accede a los espacios de la fase renacentista. La diáfana sala del primer piso de la torre fue utilizada como salón de baile a finales del s.XIX. En su interior se unen los espacios del antecuerpo y del torreón creando una sala única, cuya estructura aparece sustentada por un gran arco diafragma. El ventanal abierto en su muro norte comunicaba este espacio con la gran fachada renacentista. Este piso de la torre renacentista se encontraba en muy mal estado de conservación, debido a unos hundimientos producidos en los años setenta del s.XX y que provocaron el derrumbe del techo de esta sala. Tampoco se encontró una escalera que diera acceso al piso superior. la escalera de caracol actual, intenta ocupar el mínimo espacio en planta y a su vez funcionar como un elemento escultórico integrado en el espacio. El ático al que accedemos a través de la escalera proporciona vistas de la ciudad hacia el norte y hacia el este.



El elemento de comunicación situado en la zona más meridonal del palacio lleva al visitante a la planta baja de la torre renacentista, un espacio que funcíonó como bodega en el palacio original. Al igual que en la primera planta se unen los espacios del antecuerpo y el torreón propiamente dicho creando una sala diáfana, estructurada a través de tres arcos diafragma. En el pavimento de esta sala una línea nos indica los límites originales de la antigua muralla romana.





Estos espacios de la torre renacentista han sido cedidos a la Universidad de Washington mientras que el resto del edificio será utilizado para realizar exposiciones temporales.




En la rehabilitación de este edificio han participado Melquíades Ranilla y Mariano Díez Sáez de Miera (Directores de obra), Fernando Miguel Hernández y Victorino García Marcos (Arqueólogos municipales) y el Excmo. Ayuntamiento de León.

UN VISTAZO AL EXTERIOR DEL PALACIO DEL CONDE LUNA


La parte recientemente restaurada del Palacio constituye, aproximadamente, sólo la mitad meridional del edificio original, ya que el resto se encuentra ocupado aún por viviendas y locales particulares. Vista desde el exterior, la zona restaurada del palacio se organiza en tres partes: la fachada y el cuerpo gótico a ella asociado, la torre renacentista y el cuerpo que la antecede, y el conjunto central enmarcado por ambas.

La fachada gótica se ordena en dos niveles. En el inferior se abre una puerta adintelada rematada por arco apuntado y cobijada por un doble alfiz. El tímpano conserva tres escudos pertenecientes a las familias promotoras de la obra: uno, el de los Quiñones, flanqueado por las armas de los Toledo. En el nivel superior se abre una ventana trífora con arquillos de medio punto que descansan en columnas con capiteles vegetales. Estas columnas son piezas altomedievales reaprovechadas, de estilo asturiano y procedentes, quizás, de la vecina iglesia de Palat de Rey.


La torre renacentista está precedida al oeste por un cuerpo rectangular, algo más bajo, que tiene abiertos vanos en su planta inferior, mientras que el único que tiene en la planta alta, hoy transformado en ventana, fue en origen una antigua puerta que comunicaba esta sala con la fachada renacentista del palacio, hoy desaparecida.

La torre muestra una técnica denominada almohadillado inverso bícromo, resultando de combinar el placado de diabasa verde con el ocre de la piedra caliza. Se organiza en tres cuerpos apoyados en un zócalo. En la planta inferior se abre un ventanal sencillo hacia el norte y remata en arquitrabe, un friso en el que alternan triglifos con metopas. El piso intermedio dispone de dos grandes ventanales al norte y al este, enmarcados por pilastras jónicas acanaladas sobre plintos y con un antepecho decorado con el escudo de los Quiñones, culminando en un frontón triangular. En el último piso se abrieron otras dos ventanas cuyas jambas apoyan sobre los motivos heráldicos de los Quiñones y los Cortés.
El cuerpo central es el más alterado en época contemporánea. En su fachada se abren vanos de balcones y ventanas con rejerías en su entreplanta, planta principal y buhardillas. Antes de las obras de restauración, el interior se ordenaba en torno a una caja de escalera, en la zona inmediata a la fachada, y a un patio trasero con galerías en dos de sus costados, en la entreplanta y planta principal.



EL PALACIO DEL CONDE LUNA EN LA HISTORIA






El Palacio del Conde Luna está situado ocupando gran parte del ángulo suroccidental de la muralla tardorromana de Legio, de finales del s.III, en el espacio formado por las calles La Rúa, Conde Rebolledo y la Plaza del Conde. El barrio donde se ubica, Palat de Rey, fue el centro político de la ciudad altomedieval. En este lugar existió todo un complejo palatino donde habitaban los reyes leoneses. Hoy se desconocen los límites de lo que fue el Palacio real, aunque pudo ocupar el solar en el que posteriormente se situó el palacio de los Luna. No obstante, todo este centro político se trasladó en el s.XI a la zona de San Isidoro, para retornar a este lugar en el s.XIV cuando el rey Enrique II de Trastámara decide levantar un nuevo palacio, aunque ya fuera de los límites del recinto antiguo, en el nuevo burgo medieval. Este mismo rey, y ya a finales del s.XIV, obsequia a la familia de los Quiñones con el solar de Palat de Rey. Los Quiñones eran una familia de nobles muy representativos de nuestra ciudad. Cercanos a la monarquía, miembros del Consejo Real, los miembros de esta familia desempeñaron cargos de alto poder en la Corte de los Trastámara. Los Quiñones ostentaban el título de Señores de Luna y en tiempos de Enrique IV de Trastámara, en 1462, recibieron el título de condes, por lo que hoy en día seguimos conociendo este edificio como Palacio del Conde Luna.




Ya con el solar de Palat de Rey en sus manos, Pedro Suárez de Quiñones o bien su hijo Diego Fernández de Quiñones, decidieron emplazar su palacio en unas fechas próximas a las de su real vecino. Avanzando en el tiempo, y llegando al s.XVI, la pujante economía del momento llevó a las familias de nobles de la ciudad a construir nuevos palacios o reformar y ampliar los ya existentes. En nuestro caso fue el Cuarto Conde de Luna, Don Claudio Fernández de Quiñones, el que decidió ampliar las estancias de su antecesor. El único vestigio que aún pervive de este momento es la torre de sillería, si bien su proyecto incluía una fachada monumental en estilo renacentista, paralela a la línea de fachada que vemos hoy y en cuyo fin se levantaba la torre norte, gemela a la torre sur que aún pervive. En el pavimento de la Plaza del Conde se han señalado los límites de esta fachada por medio de dos líneas paralelas que van a parar a un local comercial, en cuyo sótano se pueden ver los cimientos del desaparecido torreón norte. Igualmente se pueden apreciar los arranques de esta fachada en el muro de la torre sur.
Este proyecto de Don Claudio fue continuado por su hijo, Luis Vigil de Quiñones y su nieta Catalina de Quiñones, si bien finalmente quedó inconcluso.
En el s.XVIII el barrio de Palat había perdido ya parte de su antiguo esplendor. Los nobles que vivían en este lugar optaron por trasladarse a la Corte, a Madrid, dejando en sus palacios a simples administradores de sus bienes. En nuestro caso, el legado de los Condes de Luna, pasó a manos del Duque de Frías. El decaimiento del barrio se reflejó en el palacio, reflejado en la constante transformación de sus dependencias. A mediados del s.XIX se cede el uso del edificio al Ayuntamiento de la ciudad para destinarlo a Casa de Mendicidad. Probablemente, en el año 1862, el Ayuntamiento acuerda el derribo de lo que llegara a haberse construido de la fachada renacentista y de la torre norte.
En 1878 Eduardo de Nava y Pérez arrienda parte del palacio al Duque de Frías para transformarlo en viviendas de vecinos. En esta época incluso se instala un salón de baile en la primera planta de la torre. Dos años más tarde, en 1880, un hidalgo enriquecido, Pedro Álvarez Carballo decide adquirir al duque el palacio. La muerte de este caballero, soltero y sin hijos, traslada el conjunto de sus propiedades a su hermana y a su esposo, María Álvarez Carballo y Secundino Gómez López.
A partir de ese momento, el palacio de los Luna es destinado a sucesivas funciones: fue Banco de España entre 1890 y 1903 y, a partir de 1928 se utilizó su planta baja como almacén de frutas, mientras que los pisos superiores se destinaban a vivienda de estos comerciantes.
En 2001 el Ayuntamiento de León decidió establecer un acuerdo de arrendamiento con la Fundación Álvarez Carballo con el fin de recuperar parte del Palacio de los Conde de Luna. Así, en el año 2004 se iniciaba un estudio que daba a conocer el verdadero estado material y funcional del conjunto arquitectónico. Tras cinco años de intenso trabajo, el emblemático Palacio del Conde Luna abrió sus puertas el 18 de noviembre de 2009.